 |
Centenario de la Cruz Roja en Melilla : La historia revisada |
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
|
La Campaña del Kert: Un paso adelante Terminada la campaña la Junta Directiva de la Cruz Roja fue ampliada hasta el número de once miembros, iniciando la tónica a seguir en años sucesivos de involucrar el mayor número de gente posible, preferentemente de acreditada relevancia social, seguramente con la idea práctica de asegurar también la mayor cantidad posible de bienhechores o "hermanos pasivos", según la denominación de la época, que garantizaran al organismo unos ingresos regulares. Se inauguró una oficina –almacén en el número 2 de la calle O’Donnell, donde poco más tarde se situaría el consultorio de la asociación, consultorio asociado, junto a la ambulancia sanitaria, a la iniciativa personal del que fue médico civil en Melila Jorge Solanilla, llegado a la ciudad en 1908 tras los pasos de su hermano Fernando, capellán castrense de Artillería. Damas de la Cruz Roja durante una operación (1919) Damas de la Cruz Roja (1919) Iniciada la campaña del Kert en agosto de 1911, la Cruz Roja pasó a desempeñar un papel más activo, en todos los órdenes, que el efectuado en la anterior. La Junta de Señoras desplazó sus servicios del Hospital del pueblo, en muy malas condiciones, al creado en la campaña anterior, el hospital Docker, cuya planta básica estaba compuesta de barracones de madera cuya marca de origen dio nombre al centro sanitario; para su desplazamiento se les facilitó un camión automóvil de Artillería, que hacía diariamente cinco viajes desde la casa de Melul, en la plaza de Santa Bárbara (hoy de España) hasta el hospital. A las damas de la Cruz Roja se unieron igualmente señoras no pertenecientes a la Asociación, pero todas desempeñaron un papel callado aunque meritorio, como puso de manifiesto Consuelo González, esposa del primer teniente del regimiento de Taxdirt Julián Hernández Regalado, en un libro que recoge la función desempeñada por la mujer en la campaña del Kert. La ambulancia sanitaria tuvo un mayor papel que en la campaña anterior. Aunque no se le permitía entrar en la zona de conflicto, se hizo cargo de la conducción de heridos desde el punto de llegada del tren sanitario hasta el hospital; también asumió la tarea importante, en colaboración con la Sanidad Militar, del traslado de heridos y enfermos desde los hospitales hasta los barcos destinados a su evacuación. Un grupo de voluntarios de la Institución acompañaba a los evacuados hasta el puerto de destino, donde eran recibidos, a su vez, por voluntarios de la Cruz Roja que se hacían cargo de ellos hasta depositarlos en hospitales o domicilios.
|
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
|
 |
|